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Psicología sanitaria


Psicologia Sanitaria En Vigo

Más de veinte años de práctica profesional y formación nos avalan como especialistas en psicodiagnóstico y psicoterapia dirigida a adultos, infancia y adolescencia.
Buscando la intervención terapéutica más efectiva para reducir los tiempos de intervención.

Problemas psicológicos más frecuentes

Jóvenes y Adultos
  • Trastornos relacionales
  • Problemas de comunicación en la familia
  • Duelo
  • Trauma
  • Miedos y fobias
  • Depresión y estado de ánimo
  • Trastornos de la personalidad
  • Estrés
  • Adicciones
  • Situaciones de crisis en la pareja
  • Problemas sexuales
  • Crecimiento personal
Infancia  y adolescencia
  • Trastornos del Desarrollo
  • Falta de autoestima e inseguridad
  • Habilidades Sociales y timidez infantil
  • Problemas de la conducta alimentaria
  • Adiciones en adolescentes: internet, móvil, tecnologías
  • Problemas de la conducta y comportamiento
  • Acoso escolar Bullying
  • Problemas emocionales y depresión
  • Ansiedad y miedos
  • Terrores nocturnos y pesadillas
Tercera Edad
  • Evaluación psicológica del deterioro y/o psicopatologías asociadas.
  • Terapia de apoyo.
  • Intervención con las personas mayores y el entorno familiar o de convivencia.
  • Fomento de la independencia, y autonomía del individuo, y de su participación en la vida social.
Colectivo LGTBIQ+
  • No autoaceptación, ya sea por tu orientación sexual o de género.
  • Aislamiento del entorno cercano, tanto social como familiar.
  • Baja autoestima.
  • Dificultad en las relaciones sexo-afectivas.
  • Otro tipo de patologías mentales como: estrés, depresión o ansiedad y adicciones.

Infancia y adolescencia


Realizamos la evaluación diagnóstico e intervención en los diferentes trastornos infantiles y adolescentes:

Trastorno de ansiedad por separación

Se caracteriza por una ansiedad excesiva en el niño/a ante la separación de personas que estén vinculadas a él o ella, sobre todo de la madre.
Características:
el niño/a tiene miedo y angustia de que en la separación las personas que quiere sufran algún daño; se suelen resistir a hacer cosas solas (como ir a la cama, ir al colegio); puede presentar pesadillas; presencia de quejas de tipo físico por parte del niño/a cuanto éste anticipa la separación.

Depresión infantil

La depresión infantil se refiere a un conjunto de síntomas que forman un síndrome. Se establece que puede existir en todas las edades y como mínimo para poder hablar de ella la sintomatología debe durar alrededor de un mes. Características: afecta diferentes aspectos (nivel cognitivo, nivel afectivo, nivel motriz); afecta el humor (se siente triste, llora con facilidad, está muy irritable, es incapaz de encontrar disfrute en diferentes cosas que antes le hacían sonreír). En el aspecto cognitivo apreciamos que su cognición, sus pensamientos están distorsionados, parece haberse alterado la capacidad de comprensión y la capacidad de atención.
En el aspecto psicomotor se cansan sin motivo y su actividad desciende a pasos agigantados. Se perciben también aspectos psicosomáticos: alteración del sueño, alteración en el comer, pérdida de apetito, dolor de cabeza, vómitos, se orina o dolores abdominales.

Trastorno disocial

Se caracteriza por conductas imposibles de controlar.
Características: incumplimiento de las normas sociales; deterioro de su funcionamiento cotidiano estas conductas se dan tanto en la escuela como en casa hogar; conductas de enfrentamiento (peleas, robos, mentiras, vandalismo).

Enuresis

Es la emisión no voluntaria de orina por el día o por la noche, a una edad en la que se espera que esté controlado (más de 3-4 años). La Enuresis puede ser: primaria (si el niño/a nunca ha conseguido controlar su pipí); secundaria (si, después de un período de control, no consigue volver a él); diurna, nocturna o mixta. Hay una serie de factores que pueden predisponer al niño/a a padecer este trastorno: algún problema físico (una vejiga pequeña o de musculatura débil); iniciar demasiado tarde el hábito del control del pipí (una vez pasada la edad óptima, alrededor de los 2 años, es más difícil). Circunstancias críticas emocionalmente, factor psicológico (nacimiento de un nuevo hermanito); factor hereditario, es frecuente que alguien de la familia haya tenido el mismo problema, si es así, es conveniente explicárselo al niño/a para darle seguridad; un ciclo del sueño muy profundo que le impide recibir el aviso de «vejiga llena»; padecer algún otro trastorno al que la enuresis va asociado.

Encopresis

Consiste en que el niño/a hace sus deposiciones, repetida e involuntariamente, en lugares que no son adecuados para ello, a una edad en la que se espera que lo controle (más de 3-4 años). La Encopresis puede ser: primaria (nunca se ha logrado el control); secundaria (se produce después de un período de control). Este trastorno suele estar asociado a: unos malos hábitos de aprendizaje: presiones excesivas o rigidez al exigir que el niño/a controle a una edad aún temprana para hacerlo; al estreñimiento crónico, que provoca una distensión del colon y la consiguiente pérdida del tono muscular, con lo cual se producen esas pérdidas; también puede ser síntoma de depresión infantil u otro trastorno.

Trastorno del Sueño

Los trastornos del sueño son alteraciones en el inicio del sueño o durante el mismo, o bien alteraciones relativas a la duración del sueño, o a comportamientos anormales asociados al sueño. Los más comunes en la infancia y adolescencia son: terrores nocturnos, pesadillas, sonambulismo, parálisis del sueño, bruxismo, insomnio.

Fobias

Son temores que aparecen en los/as niños/as sin una razón aparente, cuando continúan en el tiempo no se desvanecen se convierten en un trastorno patológico, una fobia. La característica principal de este tipo de trastornos es que la fobia supone un malestar desproporcionado con respecto a la situación que lo provoca.

  • Fobia a la oscuridad y a la noche: suele ser más común entre los 3 y 6 años. Las principales manifestaciones son pesadillas, miedo a los monstruos o fantasmas, temor a dormir solos y terrores nocturnos. A esta edad también son muy comunes la fobia a los perros y a los médicos.
  • Fobia escolar: provocada muchas veces por el miedo a la separación de los progenitores, que causa en el menor el sentimiento de abandono.
  • Fobia social: suele aparecer en la pubertad y puede causar graves conflictos de adaptación social y de relación con los demás. Afecta principalmente al desarrollo académico y a las relaciones personales diferentes a las del entorno familiar.
Ansiedad generalizada

Suele aparecer entre los seis y los ocho años. Entre los síntomas más marcados están la preocupación obsesiva por las actividades que realizan y una presión desproporcionada ante una baja estima por parte de los demás.

Trastornos de alimentación

Los trastornos de alimentación son desórdenes complejos que comprenden dos tipos de alteraciones de la conducta: unos directamente relacionados con la comida y el peso, y otros derivados de la relación consigo mismo y con los demás.

  • Anorexia nerviosa: Las personas con anorexia nerviosa tienen una imagen distorsionada del cuerpo que hace que se vean gordas incluso cuando están peligrosamente delgadas. A menudo se niegan a comer, hacen ejercicio compulsivamente y desarrollan hábitos inusuales como rehusar comer delante de los demás, pierden mucho peso y pueden incluso morirse de hambre.
  • Bulimia nerviosa: Las personas con bulimia nerviosa comen excesiva cantidad de alimentos, luego purgan sus cuerpos de los alimentos y las calorías que tanto temen usando laxantes, enemas o diuréticos, vomitando y/o haciendo ejercicio. A menudo actúan en secreto, se sienten asqueados y avergonzados cuando comen en gran cantidad, pero también aliviados de la tensión y las emociones negativas una vez que sus estómagos están nuevamente vacíos.
  • Comer compulsivamente: Al igual que las personas con bulimia, aquellas con el trastorno de comer compulsivamente experimentan episodios frecuentes de comer fuera de control.

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Estrés en niños

El estrés en niños/as y adolescentes se refiere a una ansiedad desmesurada provocada por la imposibilidad de dar una respuesta adecuada a las exigencias cotidianas. El estrés es, pues, la respuesta a cualquier situación o factor que crea un cambio emocional o físico. Algunas de las causas que pueden ocasionar estrés en niños/as y adolescentes son: cambiar de profesor/a o de etapa escolar; mudarse de ciudad o de colegio; separación o divorcio de los progenitores; muerte de algún familiar; sobrecarga de actividades extraescolares; el dolor y la enfermedad …

Maltrato/Abuso infantil

Se entiende por maltrato, cualquier acción u omisión no accidental, por parte de los progenitores, cuidadores y aquellos que convivan o estén relacionados con un menor y que lo sometan a agresiones físicas, psíquicas o sexuales, impidiendo la satisfacción y las necesidades básicas del menor

El maltrato, es un proceso que viene determinado por la interacción de múltiples factores: sociales, familiares, personales, no siempre delimitados cuantitativa ni cualitativamente.

Síntomas del abuso sexual

  • Parece reservado, con comportamientos infantiles que no se corresponden con su edad
  • Tiene poca relación con su grupo de edad.
  • Comete acciones delictivas o se fuga.
  • Manifiesta conductas o conocimientos sexuales extraños o inusuales.
  • Dice que ha sido dañado por alguien de su entorno.

Síntomas de maltrato emocional

  • Parece muy sumiso, busca complacer todo el tiempo
  • Es excesivamente agresivo, exigente o rabioso.
  • Muestra conductas que son propias de adultos o demasiado infantiles (
  • Retraso en el desarrollo físico, emocional o intelectual.
  • Intento de suicidios.
  • Trastornos psicosomáticos.
  • Fingimiento de síntomas

Síntomas de maltrato físico

  • Lesiones sin causa aparente, como moretones, quebraduras (fracturas) de los huesos o quemaduras
  • Cauteloso con respecto al contacto físico con adultos.
  • Se muestra aprensivo cuando otros niños lloran.
  • Muestra conductas extremas (ej.: agresividad o rechazo).

Síntomas de negligencia o abandono

  • Cansancio o apatía permanentes.
  • Problemas físicos o necesidades médicas no atendidas
  • Participa en acciones delictivas (ej.: vandalismo, prostitución, consumo de drogas y alcohol, etc.).
  • Falta de ropa o suministros para satisfacer las necesidades físicas
  • Falta de atención apropiada de problemas de salud
  • Pide o roba comida.
  • Absentismo escolar.
  • Dice que no hay nadie que le cuide.

“Si te preocupa que tu hijo/a u otro menor pueda haber sido víctima de maltrato, busca ayuda de inmediato”.

Adultos/as


En la vida de las personas adultas con frecuencia surgen problemas que resultan difíciles de abordar, lo que puede provocar malestar emocional y afectivo que repercute en todas las esferas (familia, trabajo, pareja, amistad). La ayuda de un profesional de la Psicología le permitirá resolver adecuadamente el problema actual así como otras situaciones futuras, le dotará de las herramientas necesarias para solucionar problemas futuros con mayor probabilidad de éxito.

Algunas de las dificultades que pueden aparecer son:

Depresión

Los síntomas más característicos son: estado de ánimo depresivo y pérdida de interés o de la capacidad para el placer. La persona se siente triste o vacía y tiene ganas de llorar. Le cuesta tener interés o disfrutar de hacer las actividades que hacía antes. Puede haber pérdida o aumento de peso sin hacer régimen o pérdida o aumento del apetito. Insomnio o hipersomnia, agitación o enlentecimiento psicomotrices, fatiga o pérdida de energía, sentimientos de inutilidad o culpa excesivos o inapropiados, disminución de la capacidad para pensar o concentrarse e indecisión. Es importante resaltar que para cumplir los criterios diagnósticos de un trastorno depresivo la persona debe experimentar estos síntomas durante al menos dos semanas y representar un cambio respecto a la actividad previa. Tener estos síntomas de forma esporádica no tiene porqué implicar el diagnóstico de un trastorno. Los seres humanos, a veces estamos tristes, y no por ello tenemos un trastorno.

Estrés

El trastorno de estrés es de las dificultades emocionales más comunes en el momento presente de la sociedad en que vivimos. Parece que sólo pueden padecer estrés los altos ejecutivos. Sin embargo, ninguno de nosotros estamos exento de esta dificultad emocional. Estamos atravesando una época de estrés cuando sentimos que no “llegamos” a lo que queremos. Nuestra mente evalúa dos cosas cuando tiene que enfrentarse a algún suceso: Cuando el cerebro interpreta que la persona es capaz de abordar la situación sin problema, el estado emocional es de tranquilidad. Sin embargo, cuando la mente calcula que las demandas de la situación son muy elevadas, o bien, que las capacidades de la persona son limitadas para enfrentar dicha situación, aparece la respuesta de estrés y el cuerpo empieza a activarse apareciendo así los síntomas de la ansiedad.

Fobia en adultos

Se trata de un miedo muy intenso ante un estímulo que potencialmente no es peligroso. La persona reconoce, y es capaz de darse cuenta de que su miedo es irracional, es decir, que a lo que teme, no es peligroso para su vida o integridad física. Sin embargo, no puede evitar sentir una ansiedad intensa, no puede controlarla y se lo hace pasar muy mal. En ocasiones llega a paralizar e incapacitar la vida de la persona no dejándola hacer cosas que sí quiere hacer. Ejemplos de fobias serían la agorafobia (miedo ante las situaciones inescapables), la nosofobia (miedo a la muerte o a tener enfermedades), las fobias simples (miedo a los perros, a las alturas, a las serpientes,…), la fobia social (miedo a ser evaluado negativamente en situaciones sociales), etc.

Trastorno bipolar

La persona experimenta episodios de ánimo depresivo y episodios de ánimo maníacos de forma cíclica. En los episodios depresivos, la persona experimenta los síntomas de depresión. En los episodios de ánimo maníaco, se ve alterado el estado de ánimo de forma persistentemente elevada, expansiva o irritable. Suele aparecer una autoestima exagerada y disminuye la necesidad de dormir (la persona puede sentirse descansada con sólo haber dormido 3 horas). La persona está más habladora de lo habitual y puede tener fuga de ideas o experimentar la sensación subjetiva de que el pensamiento está acelerado. Hay una fácil distraibilidad (la atención se desvía demasiado fácilmente). Aparece agitación psicomotora y aumento de la actividad intencionadamente: la persona puede implicarse de forma excesiva en actividades placenteras.

Trastorno obsesivo compulsivo

Cuando la persona padece este trastorno suele experimentar obsesiones y compulsiones. Las obsesiones serían pensamientos, impulsos o imágenes recurrentes y persistentes que aparecen en la mente de forma intrusiva y que causan en la persona ansiedad o malestar significativo. Las compulsiones serían comportamientos o actos mentales repetitivos que la persona se ve obligada a realizar en respuesta a una obsesión o con arreglo a ciertas reglas que debe seguir estrictamente. El objetivo de estos comportamientos es la prevención o reducción del malestar o la prevención de algún acontecimiento o situación negativos.

Trastorno de estrés pos-traumático

La persona ha estado expuesta a un acontecimiento traumático en el que ha experimentado un acontecimiento en el que se ha visto amenazada su integridad física o la de los demás y ha respondido ante este acontecimiento con un temor u horror intensos. Además la persona vuelve a reexperimentar el acontecimiento traumático a través de recuerdos intrusos en forma de imágenes, pensamientos o percepciones que provocan malestar y/​o de sueños sobre el acontecimiento. Puede ocurrir que la persona actúe o tenga la sensación de que el acontecimiento traumático sigue ocurriendo aunque ya no esté presente. La persona puede tener la sensación de estar reviviendo la experiencia y tener ilusiones o episodios de flashback.

Es muy común que la persona experimente un intenso malestar psicológico al estar cerca o exponerse a estímulos que le recuerdan algún aspecto del acontecimiento traumático. Otro síntoma característico es la evitación de las conversaciones sobre el suceso o de las actividades, lugares o personas que motivan recuerdos del trauma. También es posible que la persona sea incapaz de recordar un aspecto importante del traumatismo. La persona puede perder el interés por actividades que realizaba antes, tener sensación de desapego hacia los demás y de tener un futuro limitado. Además la persona puede tener dificultades para conciliar o mantener el sueño, irritabilidad o ataques de ira, dificultades para concentrarse, hipervigilancia y respuestas exageradas de sobresalto.

Trastorno de ansiedad

En este grupo entrarían los trastornos en los que el principal síntoma es la ansiedad. Esta emoción puede manifestarse de forma diferente en cada persona. Algunos de los síntomas que pueden presentarse pueden ser: palpitaciones, sacudidas del corazón o elevación de la frecuencia cardíaca, sudoración, temblores o sacudidas, sensación de ahogo o falta de aliento, sensación de atragantarse, opresión o malestar torácico, nauseas o molestias abdominales, inestabilidad, mareo o desmayo, desrealización (sensación de irrealidad) o despersonalización (estar separado de uno/a mismo/a), sensación de entumecimiento u hormigueo, escalofríos o sofocaciones, etc. No todas las personas experimentan todos los síntomas, ni éstos se manifiestan con a la misma frecuencia e intensidad. Cada caso es diferente.

Trastorno de ansiedad generalizada

La persona experimenta una ansiedad y preocupación excesivas sobre una amplia gama de acontecimientos o actividades. A la persona le resulta muy difícil controlar este estado de constante preocupación. Alguno de los síntomas que experimenta serían inquietud o impaciencia, fácil fatiga, dificultad para concentrarse, irritabilidad, tensión muscular y alteraciones del sueño.

Transtornos emocionales

En adultos, los trastornos emocionales se relacionan con cambios bruscos en el estado de ánimo, ansiedad, depresión, irritabilidad, confusión, sensación de vacío recurrente.

Causas

Existen varias causas posibles de trastornos emocionales, y pueden incluir factores biológicos, psicológicos y ambientales.

  • Factores biológicos: ciertos trastornos emocionales pueden tener una base genética y pueden estar relacionados con cambios en los niveles de ciertos químicos en el cerebro.
  • Factores psicológicos: la experiencia de eventos estresantes o traumáticos, como el abuso o la pérdida, puede contribuir a desarrollar un trastorno emocional.
  • Factores ambientales: el entorno en el que se vive, incluyendo las relaciones y las condiciones económicas, pueden afectar el desarrollo de un trastorno emocional.

Es importante saber que cada persona es diferente y puede ser afectada de manera diferente por diferentes causas. Además, es importante tener en cuenta que la causa de un trastorno emocional no es siempre fácil de determinar y puede ser el resultado de una combinación de factores.

Pida ayuda si

  • Se sientes deprimido la mayor parte del día.
  • Has perdido el interés por actividades con las que disfrutaba.
  • Intimas demasiado, considera a cualquier persona que conoce como un muy buen amigo.
  • Buscas la protección, llevado por el deseo de lograr protección o apego de los demás. 
  • Tienes relaciones inestables, pasando rápidamente de la idealización a la devaluación.
  • Sientes falta de energía. Se muestra cansado y desganado.
  • Aislamiento. Presenta conductas evitativas (no desea ni disfruta de tener amigos).
  • Sentimientos negativos sobre sí mismo.
  • Alteración del sueño.
  • Estás nervioso o irritado.
  • Tienes dificultad para concentrarse.
  • Hay una disminución del rendimiento escolar.

Transtornos de conducta

Se caracterizan por comportamientos antisociales que violan los derechos de los demás y los estándares y reglas sociales apropiados a la edad. Estos comportamientos pueden incluir el incumplimiento grave de las normas, la irresponsabilidad, ausentismo escolar y escaparse, violar los derechos de otros, y/o agresión física contra animales u otros. 

Los trastornos del comportamiento pueden coexistir con distintos problemas, especialmente cuando las conductas son graves y no se ha actuado de manera precoz. Los más importantes son el consumo de drogas, estupefacientes y otras sustancias y el fracaso y absentismo escolar.

Adicciones y transtornos por consumo de sustancias

Las adicciones son un trastorno mental crónico y recidivante, es decir, que alternan periodos de consumo más descontrolado con períodos de abstinencia en los que se abandona el consumo.

Conlleva a la búsqueda y consumo compulsivo de sustancias tóxicas para el organismo (alcohol, tabaco, cocaína, marihuana…), o el desarrollo de comportamientos de manera compulsiva (juego, masturbación, compras, uso del móvil…), a pesar de las consecuencias negativas que producen en la salud o la calidad de vida.

Además, se acompaña de una intensa sensación de malestar cuando no se consume la sustancia, o no se realiza la actividad deseada.

Tipos

  • Adicciones tóxicas: Son las que están asociadas al consumo de sustancias, tanto legales: (tabaco, alcohol, ansiolíticos) como ilegales (cannabis, cocaína, heroína, MDMA, anfetamina, etc.)
  • Adicciones comportamentales: Estas suponen una dependencia a realizar conductas que escapan al control de la persona y que resultan perjudiciales. Hay muchos tipos de adicciones comportamentales, entre las más comunes están: adicción a las nuevas tecnologías, sexo, compras, ejercicio físico, juego patológico, trabajo, comida.

Pida ayuda si

  • Tiene sensación de pérdida de control.
  • Cada vez precisa consumir dosis mayores o realizar la actividad de manera más intensa, para conseguir los efectos deseados.
  • Se consume o realiza la actividad para evitar el malestar, y no porque se disfrute con ello.
  • Siente sensación de ansiedad si no se consume o se realiza la actividad.
  • Ha destinado grandes cantidades de dinero para el consumo o la conducta.
  • El consumo o la actividad han afectado a alguno de los contextos: social, laboral/escolar, personal.
  • Tiene la sensación de pérdida de control. No se controla la cantidad que se va a consumir, el dinero que se va a gastar o el tiempo que se va a dedicar.
  • Algún miembro del entorno ha manifestado su preocupación por el consumo o la actividad.
  • Presenta problemas de sueño.

Transtornos del sueño

Los trastornos del sueño son problemas que afectan a la calidad del sueño, como puede ser la dificultad para conciliar el sueño o permanecer dormido (insomnio), dormirse en momentos inapropiados (narcolepsia), dormir demasiado (hipersomnia), etc.

El sueño es necesario para el buen estado físico y mental del individuo. Existe una relación bidireccional entre el sueño y la salud.

Síntomas

  • No encontrarse satisfecho con la cantidad o calidad del sueño.
  • Dificultad para quedarse dormido.
  • Dificultad para mantener el sueño. Despertarse frecuentemente y presentar problemas para dormir de nuevo.
  • Sensación incomoda o impulso de mover las piernas al tratar de dormirse.
  • Sensación de cansancio a lo largo del día.
  • Agotamiento físico.
  • Dormirse en momentos inapropiados.

Pida ayuda si

  • Cansancio o agotamiento diurno.
  • Dificultad para dormir la mayor parte de las noches.
  • La calidad o cantidad del sueño se ha visto afectada.
  • Aumento o disminución del apetito.
  • Los problemas de sueño han afectado al rendimiento laboral o escolar.
  • Los problemas de sueño han afectado a sus relaciones personales y sociales.

Duelo

El duelo es una respuesta emocional habitual que aparece ante la pérdida de un ser querido, una relación afectiva, mascota o cualquier aspecto que la persona considerara relevante y ha dejado de formar parte de su vida.

Síntomas de necesitar asistencia para superar el duelo

En este proceso, se pueden experimentar diferentes síntomas, tanto de tipo emocional (tristeza, culpa, apatía, enfado…) como físico (fatiga, pérdida de peso, náuseas).  Los tiempos de recuperación de esta sintomatología son muy variables, por lo que no hay que precipitarse ni agobiarse en procurar «estar bien´´ antes de tiempo, ni evitar o rechazar emociones como la tristeza, totalmente adaptativas en este proceso.

Algunos de los signos que nos pueden indicar que el duelo se está complicando son:  

  • Tristeza profunda o malestar emocional.
  • Pensamientos constantes sobre la pérdida.
  • Problemas de memoria.
  • Dificultad para concentrarse.
  • Aumento o disminución del apetito.
  • Atención extrema a los recuerdos o anulación excesiva de estos.
  • Deseo o añoranza intensos y persistentes sobre el difunto.
  • Cansancio o fatiga.
  • Alteración de los patrones de sueño habituales (aumento o disminución del tiempo de sueño).
  • Soñar con el difunto.
  • Aislamiento
  • Falta de interés por la vida.
  • Desesperanza hacia el futuro.

Pida ayuda si

  • Los síntomas descritos han persistido a lo largo del tiempo.
  • Dificultad para llevar a cabo actividades cotidianas.
  • Sentimiento de culpa.
  • Tristeza intensa y persistente.
  • Deseo de morir o haber muerto con el fallecido.
  • Aislamiento.
  • Disminución de la higiene o cuidado personal.
  • El rendimiento laboral o académico se ha visto afectado.
  • Abuso de sustancias.

Dismorfia corporal

El trastorno dismórfico corporal es una enfermedad mental que se incluye dentro de los trastornos obsesivo-compulsivos y se caracteriza por una obsesión compulsiva por la propia imagen de cada uno.

La persona que tiene un trastorno dismórfico corporal se enfoca intensamente en tu apariencia e imagen corporal, no puede dejar de pensar en uno o más defectos percibidos en su apariencia. El defecto percibido y los comportamientos repetitivos causan un sufrimiento emocional significativo, y repercuten en su capacidad para desenvolverse en la vida diaria, desarrollando hábitos que afectan negativamente a su calidad de vida.

Síntomas

Los signos y síntomas del trastorno dismórfico corporal que pueden sentir las personas con este trastorno son:

  • Creencia firme de ser feo o incluso de estar deformado.
  • Comparar constantemente su aspecto físico con el de los demás.
  • Comportamientos repetitivos tales como mirarse mucho al espejo, cambiarse muchas veces de ropa antes de salir, buscar información en internet sobre cómo remediar el “defecto” o comparar su aspecto con el de otros u otras.
  • Creer que otras personas ponen especial atención en su apariencia de una manera negativa, le juzgan o se burlan de su apariencia.
  • Buscar siempre la aprobación de tu apariencia por parte de los demás.
  • Utilizar gran variedad de productos de belleza, cremas, maquillajes, etc.
  • Tendencia a peregrinar por médicos especialistas como cirujanos, dermatólogos… para buscar una solución al “defecto” o a la “imperfección”.
  • Incrementar la actividad física y nunca es suficiente.
  • Aislamiento social: auto-retraimiento en el contacto con otras personas.
  • Preocupación excesiva por una parte específica del cuerpo.

Pida ayuda si

Si después de consultar otros profesionales (ortodoncista, dermatólogo o de cirugía plástica, etc.) por los aspectos de su físico que le preocupan, pero la preocupación persiste, es porque es un trastorno mental, si no se trata, es posible que empeore con el tiempo y provoque ansiedad, facturas médicas extensas, depresión grave e incluso pensamientos y conductas suicidas. El experto que trata este trastorno es el psicólogo especialista que se encarga de detectar, evaluar, diagnosticar e intervenir

Transtornos de la personalidad

Los trastornos de personalidad son trastornos mentales en los que la persona se maneja con patrones de pensamiento o comportamiento poco saludables, que generan inconvenientes para percibir y relacionarse con las situaciones y las personas. Estas características de personalidad están asociadas a formas de pensar, sentir o comportarse que terminan generando sufrimiento en la persona o causando problemas en sus relaciones con los demás. Puede haber afectación en el ámbito social, laboral o escolar, o a la calidad de vida.

Síntomas 

  • Desconfianza hacia los demás y sus intenciones.
  • Creencia de que tratan de dañarte o engañarte.
  • Tendencia a guardar rencor.
  • Falta de interés por las relaciones sociales o personales.
  • Incapacidad para disfrutar de la mayor parte de las actividades.
  • Vestir, pensar, hablar o actuar de un modo peculiar o extraño.
  • Falta de expresión emocional, o transmitir las emociones de manera inapropiada.
  • Indiferencia hacia las necesidades o sentimientos de los demás.
  • Mentiras, robo o actos delictivos.
  • Comportamiento agresivo.
  • Conducta impulsiva.
  • Intentos de suicidio o autolesiones.
  • Cambio en el estado de ánimo.
  • Relaciones inestables e intensas.
  • Sentimiento de vacío.
  • Considerar ser especial o superior a los demás.
  • Expectativa de elogios o admiración constante
  • Envidia intensa hacia los demás o creencia de que estos te envidian.
  • Sensibilidad excesiva por las críticas o el rechazo.
  • Sentirse inferior o que no se encaja en las relaciones sociales.
  • Evitar actividades que generen malestar.
  • Timidez excesiva.
  • Dependencia excesiva de los demás.
  • Falta de confianza en uno mismo.
  • Tolerancia hacia tratos abusivos.
  • Preocupación excesiva por detalles, el orden y las normas.
  • Perfeccionismo extremo e incapacidad para delegar tareas.
  • Negarse a realizar actividades placenteras por un compromiso excesivo con el trabajo o un proyecto.

Pida ayuda si

  • Presentar cualquiera de los anteriores síntomas de manera intensa o persistente.
  • Los anteriores síntomas han afectado al rendimiento laboral o escolar.
  • Los anteriores síntomas han afectado a las relaciones interpersonales.
  • Síntomas de ansiedad, depresión o malestar emocional
  • Pensamiento suicida.
  • Cansancio físico o agotamiento mental.
  • Abuso de sustancias.

Autolesiones

La incidencia de esta peculiar y a menudo grave alteración del comportamiento es cada vez mayor y los estudios sobre la incidencia de estas conductas se realizan con los datos de los casos admitidos en los servicios de urgencia. En consecuencia, podría existir una clara infraestimación de este fenómeno, debido a que muchos casos no llegan a acceder a este tipo de servicios.

Las autogestiones son lesiones deliberadamente provocadas, no suicidas, con poco daño corporal, de caracteres socialmente inaceptables, llevadas a cabo para reducir la angustia psicológica. Suelen darse mayoritariamente durante la adolescencia, entre los 10 y 15 años y son más frecuentes en las chicas.

Las autolesiones no son esencialmente son precursoras de un suicidio, son un grito de ayuda. Existen diferencias a la hora de llevar a cabo una autolesión, como por ejemplo según el sexo. Las mujeres recurren más a cortes, mientras que los hombres a quemaduras. De igual manera, las personas también realizan otras acciones autolesivas como golpearse a sí mismo, arrancarse el pelo, arañarse o morderse.

Tipos de autolesiones

  1. Los comportamientos estereotipados son conductas repetitivas, como fijaciones, llegando a ser carentes de contenido y realizándose en cualquier lugar.
  2. Los comportamientos compulsivos son más bien ritualistas y repetitivos (varias veces al día), como por ejemplo tirarse del pelo.
  3. En cuanto a los comportamientos impulsivos, la persona no reflexiona sobre la conducta, sintiendo la necesidad de llevarla a cabo para disminuir la tensión.
  4. Por último, los comportamientos mayores, los cuales son ya “extremos” como por ejemplo la amputación, es decir, que implican una patología más grave.

Causas

No existe una causa única que provoque que alguien se autolesione. En general, las autolesiones pueden ser el resultado de los siguientes factores:

Escasa capacidad de enfrentar desafíos o situaciones. Las autolesiones no suicidas por lo general son la consecuencia de una incapacidad de enfrentar el dolor psicológico de manera saludable.

Dificultad para controlar las emociones.  La persona tiene dificultad para regular, expresar o comprender las emociones. La mezcla de emociones que desencadenan la autolesión es compleja que les lleva a un autocastigo, como una forma de cambiar el dolor emocional por el dolor físico, para aliviar toda esa tensión que se produce cuando la persona es arrollada por las emociones, e incluso por conseguir un sentimiento de pertenencia y aprobación por parte de sus iguales

Síntomas

Entre los signos y los síntomas de las autolesiones se pueden incluir los siguientes:

  • Heridas, con frecuencia en patrones
  • Cortes nuevos, arañazos, hematomas, marcas de mordeduras u otras heridas
  • Frotamiento excesivo de un área para crear una quemadura
  • Mantener objetos afilados al alcance
  • Usar mangas largas o pantalones largos, incluso en climas cálidos
  • Denuncias frecuentes de lesiones accidentales
  • Dificultades en relaciones interpersonales
  • Inestabilidad del comportamiento y emocional, impulsividad e imprevisibilidad
  • Declaraciones de impotencia, desesperanza o falta de valor

Pida ayuda si

Si observa en su familiar alguno de los síntomas descritos anteriormente o ve que se autolesiona, aunque las lesiones sean menores, busca ayuda psicológica. Cualquier forma de autolesión es un signo de un problema mayor que requiere tratamiento.

Problemas de relación

Los problemas de relación abarcan todos aquellos inconvenientes asociados al contexto social, que dificultan la interacción con otras personas, especialmente con el grupo de iguales, al carecer de las habilidades necesarias para relacionarse adecuadamente. Estas dificultades pueden convertirse en un lastre para su desarrollo social.

Síntomas de problemas de relación

  • Aislamiento social.
  • Conductas extrañas o inapropiadas en las relaciones sociales.
  • Timidez excesiva.
  • Problemas escolares.
  • Dificultad para comprender las emociones ajenas o expresar las propias.
  • Dificultad para expresar sus deseos u opiniones.
  • Baja autoestima.
  • Problemas emocionales (ansiedad, depresión…).
  • Miedos o inseguridad asociadas al contexto social.
  • Dificultad para acatar las normas sociales.
  • Sumisión frente a otros compañeros, falta de asertividad.
  • Conducta agresiva.

Pida ayuda si

  • Estado de ánimo deprimido o irascible.
  • Aislamiento social.
  • Intenso malestar emocional.
  • Disminución del rendimiento académico.
  • Malestar físico asociado al contexto social (quejas por dolor de cabeza, de estómago…)
  • Negativa a acudir a la escuela o formar parte de actividades sociales.
  • Agredir a compañeros.
  • Queja por parte del profesorado sobre el modo en que el menor se relaciona con sus iguales.

Autoestima

La autoestima es la valoración que una persona elabora sobre sí misma. Cuando esta valoración es fundamentalmente negativa, podríamos suponer que un individuo presenta una autoestima baja, lo que puede generar intenso malestar emocional.

Síntomas de falta de autoestima

  • Necesidad de la aprobación de los demás.
  • Dificultad en la toma de decisiones.
  • Atribución de logros a causas externas y fracasos a causas internas. 
  • Dependencia de otros, a quienes considera superiores.
  • Miedo a los cambios o a afrontar retos. 
  • Excesiva importancia a la opinión de los demás tengan sobre ellos.
  • Evitar vestimentas o comportamientos llamativos para pasar desapercibidos ante los demás. 
  • Excesiva crítica a los defectos ignorando las cualidades.
  • Actitud negativa o derrotista.
  • Falta de ambición, carencia de ilusiones, metas o sueños.
  • Descuido de la apariencia física.
  • Retraimiento e inseguridad ante de los demás.

Pida ayuda si

  • Excesivos pensamientos negativos sobre uno mismo que provocan malestar emocional.
  • Sentirse observado y juzgado por otros.
  • Actuar de acuerdo a lo que se espera de él en lugar de basarse en el propio criterio.
  • Evitar afrontar nuevos retos.
  • Desestimar cumplidos o evaluaciones positivas.
  • El miedo a equivocarse incapacita la toma de decisiones.

Crecimiento personal

Podemos ayudarte a encontrar y desarrollar tus fortalezas, superar bloqueos y limitaciones que te impiden avanzar.

Síntomas

  • Necesidad de cambio de hábitos. Si no tienes unos horarios fijos de levantarte, comer, estudiar… y siempre lo dejas todo para después.
  • Falta de las habilidades o dificultades para decir “no” y establecer límites de cara a los demás
  • Falta de productividad.
  • Dificultad para tomar decisiones importantes en tu vida y saber realizar los cambios necesarios para mejorar.
  • Dificultad para separar la vida personal de la laboral, de manera que no se llega a disfrutar siempre pensando en el trabajo.

Habilidades sociales

Las habilidades sociales son aquellas herramientas que nos permiten relacionarnos socialmente de manera eficaz, facilitando una interacción apropiada. Si existe dificultades en las habilidades sociales pueden aparecer problemas de diferentes áreas y malestar emocional.

Síntomas 

  • Baja autoestima.
  • Dificultad para consolidar nuevas amistades
  • Incapacidad para expresar su criterio.
  • Arrebatos de ira o agresividad
  • Dificultad para comprender las normas sociales.
  • Dificultad para relacionarse con los demás.
  • Incapacidad para comprender el sarcasmo.
  • Evitar cualquier enfrentamiento social.
  • Incapacidad para solicitar ayuda.
  • Dificultad para expresar emociones.
  • Evitar participar en conversaciones o eventos sociales.

Pida ayuda si

  • Se siente aislado.
  • Evita contactos sociales.
  • Experimenta malestar al relacionarse con otros, o cuando piensa en ello.
  • Tiene conflictos en las relaciones interpersonales.
  • Presenta dificultad para crear o mantener amistades.

Otros problemas que pueden aparecer son: dolor crónico, baja autoestima y baja motivación, ira, rabia problemas de sueño, acoso laboral, violencia familiar, violencia de género. Con la terapia psicológica puede recuperar su bienestar y alcanzar sus objetivos.

Pareja


La relación de pareja siempre es difícil, y hay situaciones en que es necesario una ayuda para solucionar los problemas que van surgiendo. En muchas ocasiones, los conflictos surgen con las familias de origen, o con la educación de los hijos/as, incluso con situaciones externas a la propia pareja. La comunicación, los afectos, las relaciones sexuales y los acuerdos son algunos de los puntos importantes y en los que solemos encontrar dificultades. Trabajar para crecer juntos y también el trabajo de una separación cordial si es necesaria, podrían ser algunos de los objetivos de nuestro trabajo contigo.

No lo dudes, si te encuentras en alguna de estas situaciones llámanos.

Sexualidad

La sexualidad es una parte esencial de la vida de las personas y evoluciona a lo largo de la vida. La sexualidad humana está en cambio continuo.

Todas las personas niños/as, adolescentes, ancianos, tenemos intereses sexuales y expresamos en determinadas conductas nuestra sexualidad, salvando diferencias evidentes entre la sexualidad infantil y adulta. Los/as adultos/as distinguimos entre placer sexual y otro tipo de placeres, en los/as niños/as estas diferencias no están claras, van aprendiendo a diferenciar poco a poco a medida que evolucionan.

Una satisfactoria vida sexual es imprescindible para el bienestar de las personas, en ocasiones surgen problemas en la sexualidad derivados de aspectos psicológicos como:

  • Ansiedad ante las relaciones sexuales.
  • Falsas creencias asociadas al sexo asociadas al género (ej. “soy un hombre tengo que ser un gran amante”; “soy mujer debo complacer a mi pareja”, etc.).
  • Desconocimiento sobre la propia sexualidad y la de la pareja.
  • Falta de conexión durante la relación sexual, la mujer o el hombre está más pendiente de valorar determinados aspectos del acto sexual en vez de disfrutar de la relación sexual.

Cuando tenemos un problema sexual, tanto en hombres como en mujeres, existen otros factores que hacen que dure en el tiempo, como son:

  • Miedo al fracaso
  • Problemas de comunicación en la pareja
  • Rechazo a la intimidad
  • Sentimientos de culpa
  • Conocimientos sexuales inadecuados
  • Problemas en general en la relación de pareja
  • Problemas con la aceptación de la imagen corporal
  • Corta excitación sexual
  • Enfermedades (depresión, adicciones, ansiedad, etc.)

Patologías sexuales

Sexualidad femenina
  • Falta de deseo sexual
  • Rechazo al sexo
  • Trastorno de la excitación sexual en la mujer
  • Vaginismo
  • Anorgasmia
  • Coito doloroso o Dispareunia
Sexualidad masculina
  • Falta de deseo sexual
  • Rechazo al sexo
  • Impotencia o disfunción eréctil
  • Problemas de eyaculación: precoz o retardada/aneyaculación

Tercera edad


“La vida es un largo camino que recorremos cada día, siempre podemos descubrir, aprender hasta el final del trayecto”

Kurage Centro Terapéutico ofrece ayuda y formación para afrontar el proceso de envejecimiento y los cambios que conlleva a nivel personal y familiar, trabajando con la persona que experimenta el proceso de envejecimiento y con los familiares encargados de su cuidado, con el objetivo de garantizar la mejor calidad de vida de las personas mayores en su entorno.

  • Prevención durante el envejecimiento
  • Envejecimiento mental patológico
  • Trastornos cognitivos
  • Demencias (Alzheimer, vascular, otras)
  • Trastornos del sueño
  • Memoria
  • Duelo
  • Programas de entrenamiento mental
  • Dependencia